jueves

El Cuaderno 54


Narrativa
 La casa de hojas, de Mark R. Danielewski. “Making-off de La casa de hojas”, por José Luis Amores y Ana S. Pareja. “La dimensión audiovisual de La casa de hojas”, por Mercedes Díaz Villarías.
• “Orwell, amigo mío”, por Juan Ignacio Torres.
• Diabolicón, de Jorge Ordaz. “Mi nombre es Legión. Jorge Ordaz en el país de Gádara”, por Javier García Rodríguez.
• La pasión según G. H., de Clarice Lispector. “La identidad como resistencia”, por Aitor Francos.
• Obras reunidas, de Mario Bellatin. “Bellatin, o la imaginación incesante”, por Aitor Francos.
• La ciudad fronteriza, de Shen Congwen. “Un anciano, una muchacha y un perro amarillo”, por Gabriel García-Noblejas Sánchez-Cendal.

Poesía
• Las formas disconformes. Lecturas de poesía hispánica, de Jordi Doce. “La mano en el ajuar”, por Tomás Sánchez Santiago.
• Las erosiones, de José Luis Argüelles. “Las sombras que erosionan el paisaje”, por Rodrigo Olay.
• Sueños del goliardo, de Selena Millares. “Selena Millares: iluminaciones de la memoria”, por Jorge Rodríguez Padrón.
• Basura y otros poemas, de A. R. Ammons. “A. R. Ammons: verdad, belleza y basura”, por Jorge Rodríguez Padrón.
• Creación poética inédita. Poemas de Antonio Flores Schroeder.
• Ave Soul, de Jorge Pimentel. “Notas para (o haci) Ave Soul”, por Rubén P. Arias.
Cómic/Traducción
• Tristram Shandy, de Lawrence Sterne y Martin Rowson. “Tristram Shandy y su traducción”, por Juan Gabriel López Guix.

Danza
• “El barco de María Pagés”, por Yolanda Vázquez.

Música
• “John Mayall, el último bluesbreaker”, por Juan Ángel Fernández.

Cine
• Mapa, de Elías León Siminiani. “Viaje a la India: el otro mapa de Siminiani”, por H. G. Castaño.

Las imágenes reproducidas en este número corresponden a los siguientes artistas y exposiciones:
• García de Marina / Inusitada realidad.. Mediadvanced.
• Fernando García-Vela / En otro lugar. Galería Texu.
• Vika / HCTII. ATM Contemporary.
• Alejandro Nafría

1 comentario:

  1. El otro dí leía un ensayo sobre los reseñista benévolos y, los otros, los malos, los que persiguen con saña al autor con ánimo destructivo movidos por la envidia.
    Después de leer la reseña creo que bien puede estar contento. Es mesurada en elogios y da una idea precisa de esa magnífica obra que es Diabolicón. Se la merece y, además, el reseñista es respetuoso con el lector -no crea falsas expectativas. La revista pinta bien, así que voy a leer algunos de sus artículos.

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